La transición.

Era una rutina. Cada día al llegar a casa de noche, me lavaba los dientes, me ponía el pijama y me tumbaba en la cama a esperar a que J me llamara.

Generalmente a esa hora nos habíamos escrito ya una o un par de docenas de mensajes. Era como una compulsión, todo el día con el móvil en la mano contestando mensajitos.

En el trabajo era peor, cualquier excusa para llamar a Málaga era buena. Además descubrimos que a través del sistema informático que utilizábamos se podían enviar mensajes y nos pasábamos el rato así.

Para llegar a ese punto, hicieron falta muchas horas de conversación, pero será mejor que lo cuente cronológicamente...

Después de aquella primera noche de mensajes de finales de Enero de 2004, pasaron un par de días en los que no nos escribimos. Creo que los dos estábamos un poco expectantes. ÉL me había enviado un mensaje suelto y escueto y yo ya no le había contestado más, en gran parte porque me asustaba ponerme a tontear en serio con ÉL. Sin embargo, al llegar el fin de semana, una tarde de sábado mientras yo estaba en el trabajo, le llamé. Iba a ser nuestra primera conversación en vivo fuera del ámbito laboral. No me lo cogió.

Ese lunes tuve que llamar por un asunto de trabajo a la oficina de Málaga. Descolgó su compañero y me dijo: "Oyeee, que J te quiere decir algo". Acto seguido, ÉL cogió el teléfono y me dijo: "Niña, que me tienes abandonaíto!!". Yo (la verdad, con una sonrisa en la boca) le reproché que le había llamado el sábado anterior y no me había contestado. ÉL alegó que no había visto ninguna llamada perdida mía (claro, yo le había llamado desde el teléfono del trabajo, que hace una desconexión a un número de móvil).

Una vez en casa por la tarde, sucumbí. Le envié un sms que en realidad fueron 4 por todo lo que escribí y, en broma, le reproché que se quejara de no recibir mis mensajes cuando los suyos eran cortísimos (yo siempre apuraba mis 160 caracteres). Para rematarlo, le recriminé que nunca enviara besos en sus mensajes y acabé el sms diciendo: "hala, espero que estés satisfecho ahora. Muchos besos para ti". Ya no paramos de enviarnos docenas de mensajes diarios durante meses.

No sé cuándo me enteré exactamente de que ÉL también salía con alguien. Sé que una compañera a la que le encantaba la candidez de J cuando hablaban por teléfono un día se lo preguntó y ella lo pregonó en la oficina.

Nos escribíamos pero no nos llamábamos, parecía que ninguno de los dos se atrevía (aunque yo ya le había llamado una vez pero no lo cogió). Todo el tiempo lo insinuábamos pero no lo llevábamos a cabo.

Al final un día me armé de valor. Yo iba en el turno de la tarde y él había salido a las 15h y la perspectiva de pasar toda la tarde sin poder encontrar una excusa para charlar con él se me antojaba un mal trago, así que me decidí a llamarle. Esta vez ÉL contestó. Estaban cambiándole las ruedas a su coche y él estaba esperando fuera del taller. Como no se lo esperaba, se puso tan nervioso que no paró de hablar en la hora y pico que estuvimos al teléfono! Lo cierto es que me pareció muy gracioso. Y así fue como empezamos a hablar asiduamente fuera del trabajo.

Nos llamábamos por la noche, bien cada uno en su casa o bien él me llamaba desde la oficina cuando tenía el turno de cierre. Al principio nuestras conversaciones nocturnas versaban frecuentemente sobre nuestras relaciones. Eso me hacía sentir bien, en el sentido de que ayudaba a convencerme de que sólo éramos amigos. Llevábamos aproximadamente el mismo tiempo saliendo con nuestras parejas (ÉL un poco más que yo) y los dos estábamos bastante desencantados.

No recuerdo cuándo las conversaciones empezaron a ser más personales, con más interés por conocer a la otra persona, pero recuerdo que hubo momentos "mágicos" como cuando ÉL me preguntó si me gustaba Star Wars. Creedme, para ÉL era una pregunta importante. Para su regocijo mi respuesta fue: "¿La primera o la segunda trilogía?". Ahí me gané un punto doble.

En otra ocasión, hablando de música, me preguntó que cuál era mi grupo favorito. Le respondí que nunca había sido muy "groupie", que me gustaban muchos estilos y grupos distintos, pero que si tuviera que elegir un grupo como referente, sería Queen. ÉL se quedó callado y entonces me dijo: "A ti te han contratado mis amigos, ¿verdad?"

Coincidíamos en música, películas, gustos, opiniones, libros, aficiones... Parecía increíble que dos personas de edades distintas (ahora ya sabía que ÉL era dos años y medio mayor que yo), creciendo en entornos culturales tan distintos, tuvieran tanta afinidad... Pero el caso es que así era, la conexión entre nosotros, la química, era increíble.

A todo esto, quizás debería empezar a mencionar aquí que yo no había visto ni una sola foto suya ni ÉL había visto ninguna foto mía. Lo que estaba empezando a forjarse era auténtico, venía de dentro, del conocimiento de una persona por cómo es y no por lo que aparenta ser.

Llevaríamos aproximadamente un par de semanas hablando a diario cuando llegó San Valentín. Era sábado y yo había quedado para comer y pasar el día con el que aún era mi novio, pero al salir de casa no pude resistirme y cogí el móvil y le envié un mensaje a J: "Que pases un buen día de San Valentín", que era una excusa pésima para decirle que me acordaba de él en el día de los enamorados. ÉL me contestó: "Felicidades", como si yo fuera su pareja. Eso lo cambió todo. Fue un día horriblemente delicioso. Lo de "horriblemente" lo digo porque en realidad estaba mal pasar el día físicamente con alguien y mental y emocionalmente con otra persona. Nos estuvimos enviando mensajes todo el día, constantemente. También era horrible contestar a espaldas de otra persona y no me siento orgullosa de eso, pero no podía evitarlo, era como una droga, algo a lo que no podía resistirme... y ÉL obviamente tampoco.

Definitivamente, la transición se había completado: Era imposible decir que ÉL y yo éramos sólo amigos.

4 comentarios:

Aliena 16 de agosto de 2010, 14:56  

Creo que San Valentín (invento comercial infernal que no debería existir!!!!) sólo es útil y tiene un significado bonito cuando coincide en la época en que tonteas con alguien :)

Lorena 5 de septiembre de 2010, 23:10  

Y qué bonito es en ese momento, eh? ;)
Besos Aliena!

Aliena 5 de septiembre de 2010, 23:45  

Sí!!!!!!!!!!!

Muaks guapísima!

Lorena 6 de septiembre de 2010, 22:29  

Jejeje Aliena... :)

Publicar un comentario

Free Website templatesFree Flash TemplatesFree joomla templatesSEO Web Design AgencyMusic Videos OnlineFree Wordpress Themes Templatesfreethemes4all.comFree Blog TemplatesLast NewsFree CMS TemplatesFree CSS TemplatesSoccer Videos OnlineFree Wordpress ThemesFree Web Templates