Antología de la Zarzuela

Es el CD que J me había grabado y que no paramos de escuchar durante mi primera visita a Málaga. Quería poner aquí las canciones originales extraídas del CD, pero me temo que para cuando se me ocurrió inmortalizarlo, muchas de esas canciones estaban ya rayadas...

Lista de canciones:

01 - Intro

J solía poner siempre un intro y un outro en sus CDs. El intro era la música del comienzo de una película.

02 - Tardes negras - Tiziano Ferro (letra)

Nuestra canción favorita de Tiziano Ferro.



03 - My all - Mariah Carey (letra)

Tan mítica en nuestra historia...


04 - Noches de bohemia - Navajita plateá con Alba Molina (letra)

Esta canción con su punto flamenco, le encanta a J y, curiosamente, a mí ya me encantaba también antes de conocerle. A ÉL le sorprendió que la conociera y la cantara cuando la escuchamos por primera vez en aquel viaje hasta Málaga. Además siempre le hace muchísima gracia que cuando la canto, lo hago con acento andaluz!


05 - Angels - Robbie Williams (letra)

Se ha convertido en otra de las míticas... Nos encanta a los dos e irremediablemente, cada vez que la escucho me acuerdo de ÉL con añoranza.


06 - Dilemma - Nelly feat. Kelly Rowland (letra)

Por esta canción empezamos a llamarnos el uno al otro "boo"


07 - More than words - Extreme (letra)

Otra de las que irremediablemente me recuerdan a J...


08 - Baby can I hold you tonight - Tracy Chapman (letra)



09 - Lo dejaría todo - Chayanne (letra)
La letra más bonita de Chayanne en opinión de ambos.



10 - And I lover her - The Beatles (letra)

Nuestra canción favorita de los Beatles.


11 - Dígale - David Bisbal (letra)

No soy muy de David Bisbal, bueno, en realidad ÉL tampoco. Ésta es la canción que menos me gusta del CD pero reconozco que probablemente sea la más bonita de Bisbal.


12 - Lie to me - Bon Jovi (letra)

Una canción preciosa...



13 - Si tú no estás aquí - Rosana (letra)

La que le cantaba en el coche...

Videos tu.tv


14 - El problema - Ricardo Arjona (letra)

Nuestra canción... y la que da título a este blog...


15 - Bachata rosa - Juan Luis Guerra y 440 (letra)

La canción que nos íbamos escribiendo por mensajes...




16 - The wild ones - Suede (letra)

Ésta no representaba nada especial entre nosotros. Quiero decir que nunca habíamos hablado de ella, es más, creo que nunca he hablado de ella con nadie que no sea J, por lo que se convierta en otra que irremediablemente me trae recuerdos suyos a la mente.


17 - Outro

Gibralfaro y la gastronomía malagueña.

Aquella mañana fue rara. "Rara" en el sentido de "distinta", ya que en vez de levantarnos tardísimo como cada día, madrugamos.

A ÉL le cuesta horrores madrugar. Ya me lo había contado y pude constatarlo. La alarma del móvil había sonado ya varias veces para cuando decidió levantarse. Se incorporó y se quedó mucho rato sentado en la cama, con las mejillas sobre las manos, los codos sobre los muslos. Yo le observaba en silencio, divertida ante la estampa (a mí no suele costarme mucho espabilarme). Tras 5 minutos se levantó y se fue dando tumbos al cuarto de baño.

Salió de allí ya aseado, pero todavía con una cara de sueño tremenda, con los ojos rojos y las ojeras dibujando surcos oscuros alrededor de los ojos. Sí que era cierto que tenía mal madrugar, sí...

Le hice una broma para animarle un poco, se rió, me besó y se fue a trabajar.

Yo me quedé un rato más en la cama, vagueando y medio dormitando. Al rato me levanté con una idea en la cabeza: ¡comprarle un regalo! En unos cuantos días iba a ser su santo, y ya que yo no iba a estar con ÉL, al menos le daría una sorpresa.

Me duché, me vestí y salí a andar por las callecitas que tanto conocía ya. Con eso se me fue pasando la mañana. Finalmente, me hice con un par de detallitos (tampoco es que yo sea mucho de celebrar onomásticas) y volví al hotel para esperarle.

ÉL salió un poco antes de las cuatro de la tarde y pasó a recogerme. En el coche seguía llevando "mi" CD. En esta ocasión, sonaba "Si tú no estás aquí" de Rosana. Yo cantaba sin darme cuenta, mientras por la ventanilla me empapaba de aquella tierra tan distinta a la mía. De la luz, de la gente, del paisaje... Al aparcar, paró el motor del coche y nos quedamos escuchando (y yo cantando) el final de la canción. Al parecer ninguno de los dos podemos apagar el reproductor cuando suena una canción que nos está gustando aunque ya hayamos llegado a nuestro destino.

"Cantas increíblemente bien..." me dijo J con voz dulce sacándome de mi ensoñación. Sonreí, me giré a mirarle y nos besamos. Para mí fue un momento muy especial que aún hoy recuerdo nítidamente.

Cuando por fin salimos del coche, resultó que J me había llevado a una tasca donde comimos tapas típicas de Málaga. Aquella tarde fue también la primera vez que comí cazón en adobo, porra antequerana, gambas al pil pil (que sí las había comido antes, pero llamadas "gambas al ajillo") y también la primera vez que tomé tinto de verano con Fanta de limón... ¡y me encantó!

Era ya muy tarde cuando terminamos de comer. J quería ir al hotel a descansar un rato antes de llevarme a dar una vuelta (¡¡teníamos día y medio enteros por delante!!), así que regresamos para echarnos la siesta.

Dormimos abrazados, y la sensación de nuevo no era como si ése fuera nuestro cuarto día juntos, sino como si lleváramos años durmiendo juntos. ÉL me buscaba si me alejaba y me cogía de la mano. Se acurrucaba contra mí, con una de sus interminables piernas encima de las mías. Yo no tenía mucho sueño, pero estaba tan a gusto que no me habría importado quedarme toda la tarde allí.

ÉL se despertó en esa postura, de costado, con un brazo por debajo de mi nuca, el otro por encima de mi pecho, en un abrazo, y una de sus piernas encima de mí, asiéndome por completo, como si yo fuera su oso de peluche. Empezó a darme besos sonoros y cortos por toda la cara y el cuello. Estaba claro que le había sentado bien la siesta. Su barba se me clavaba en la piel y yo me quejaba en broma. Nos reímos un buen rato jugueteando.

J había decidido que iríamos al Gibralfaro. Íbamos en el coche con nuestro CD puesto sin tregua. Estábamos felices mientras callejeábamos por Málaga y yo seguía fascinada con todo aquello: con las vistas de la ciudad, con sus arrabales, tan diferentes de mi ortogonal ciudad, con mi acompañante, tan apuesto, tan moreno, llevándome de acá para allá. No me faltaba nada... estaba viviendo una experiencia única.

Empezamos a ascender en el trayecto y J me dijo que, si quería, eligiera otro CD del montón que tenía en la guantera. Empecé a escudriñar y apareció uno con dos "P" escritas en él. "¿Éste qué tiene?" - le pregunté. "Me lo grabó mi ex" - contestó ÉL girándose para verlo. Era la primera intromisión de M en toda la estancia, aunque yo sospechaba que alguno de esos mensajes que de vez en cuando ÉL enviaba a ritmo frenético de dedo pulgar eran para ella.

No me importaba. Mi propio ex había decidido ser protagonista un poco de nuestra historia y era de comprender que a uno le cueste despegarse de una persona con la que ha compartido bastante tiempo de su vida.

Por fin llegamos a donde J quería llevarme, que no era desde el castillo en sí, sino un mirador desde el que las vistas de la ciudad eran una maravilla. Apoyados en la barandilla estuvimos admirando en silencio. ÉL apartó su brazo izquierdo y lo pasó a mi alrededor, colocándose detrás de mí, y yendo a dejarlo justo al lado de mi propio brazo izquierdo, sobre la barandilla. Apoyó su cabeza en mi cabeza y nos mantuvimos así un rato, en silencio, absortos. Rompí el embrujo girándome para quedar frente a ÉL, subiéndome al zócalo y besándole. ÉL me abrazaba de una forma que no había hecho en los días anteriores, como con más devoción y ternura y yo me entregaba a su abrazo y a lo deliciosos que me parecían sus labios.

Nos quedamos bastante tiempo así, abrazados en aquel mirador, mientras el resto de personas iban y venían. No nos importaba. Pero entonces empezó a refrescar y decidimos bajar de nuevo. Recuerdo que yo iba descifrando las letras de algunas de las canciones: "More than words", "Baby can I hold you tonight", y sobre todo, "Angels", que nos encantaba a los dos y ÉL me pidió que se la tradujera, pero yo no recordaba el significado de "forsake". "She won't forsake me" dice la canción... No fue hasta justo el día de mi regreso que recordé que "forsake" significa "abandonar, renunciar a algo o alguien". No sabía yo en ese momento lo mucho que me iba a sentir identificada con esa frase más adelante...

Ya por la noche, J me llevó a cenar a un sitio típico, una especie de taberna. ÉL se empeñó en pedir berenjenas con miel, porque sabía que me gustan las berenjenas. Lo que no me atreví a decirle por cortesía es que detesto la miel. Pensé que ÉL comería conmigo y así yo disimularía un poco y comería menos. Resultó que si bien a mí no me gusta la miel, a ÉL no le gustan las berenjenas, así que con gran esfuerzo comí todo lo que pude intentando disimular el disgusto en mi cara. Bebimos vino y de nuevo me llamó la atención la cordialidad de J con todo el mundo, incluidos los camareros y los cocineros, es muy afable y muy sociable, ya intuí ahí que tenía un gran carisma.

Al llegar al hotel, yo había preparado una sorpresa, puse velas que había comprado, quemé algo de incienso aromático y le di lo que le había comprado. No eran gran cosa, pero a ÉL le emocionó que me hubiera acordado. En la tarjeta ponía: "Gracias por vacilarme aquel día", en referencia al momento en el que decidió darme su número de teléfono.

Hicimos el amor. Era casi imposible no hacerlo y nos quedamos dormidos abrazados el uno al otro en la última noche que íbamos a pasar juntos.

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